El Hayito

 
 foto: Ramón León / flickr

foto: Ramón León / flickr


Tacos al pastor parte I: mejor prototaco al pastor


El taco al pastor, sol del sistema solar de la cocina chilanga, tiene cuando menos cuatro formas de ser en la ciudad. El prototaco (hijo inmediato del taco árabe) está en este post, el taco purista está acá, el pastor color rojo acá y el pastor guisado acá.


Cenar en El Hayito es como sentarse en una conferencia sobre la prehistoria del taco al pastor. Su carta puede verse como esas ilustraciones donde un primate se pone en pie, se transforma en un australopitecus, en un erectus, en un sapiens, en un sapiens sapiens. En El Hayito hay un casi shawarma (la pita es parte harina, parte aire, parte tizne), hay un taco árabe en proceso de transformación (servido en tortilla de harina), hay un prototaco al pastor, llamado aquí ‘oriental’, ya servido en tortilla de maíz. El Hayito es vertiginoso; la Historia puede sentirse pasar ante nuestros ojos. Uno sabe que su ‘taco oriental’ tiende a taco al pastor, que hay fuerzas luchando porque se convierta en taco al pastor. A su alrededor las cosas han cambiado –se sirven cebollitas asadas con maggi, cosa ya de la segunda mitad del siglo XX– pero él aún no da el siguiente paso evolutivo, no se convierte en taco sapiens sapiens; está tenso, tensísimo, resistiendo la gravedad y el empuje. No es un taco de museo, pero es un taco histórico. La próxima vez que estén en El Hayito piensen en eso unos segundos antes de hincarle la mordida.


Tacos al pastor part I: the best prototaco.


Tacos al pastor, the sun of the solar system in Mexico City’s cuisine, has at least four forms of existing in the city. The prototype, a prototaco (immediate son of the Arab taco), is in this post; the purist taco is here; the red pastor is here, and a pastor stew is here.


Having dinner at El Hayito is like going to a conference about the exquisite history on tacos al pastor. The menu can be observed as those illustrations in which a primate stands up, transforms into an australopitecus, an erectus, a sapiens, and a sapiens sapiens. At El Hayito, there’s something close to a shawarma (pita bread is part flour, part air, part smudge); there’s an Arab taco still in its transformation process (served on a flour tortilla), and there’s a prototype taco al pastor, called ‘oriental’, served in a corn tortilla. El Hayito is vertiginous: History can be seen right in front of our eyes. One knows that the ‘oriental taco’ tends towards a taco al pastor, that there are forces fighting for it to become a taco al pastor. Around it, things have changed –grilled baby onions with maggi sauce, something from the second half of the 20th Century– but haven’t evolved yet: it’s not a taco sapiens sapiens yet; it’s tense, very tense, resisting gravity and force. It’s not a museum taco, but it’s a historic one. The next time you are in El Hayito, think about that for a few seconds before taking the first bite.


Vértiz esquina Universidad, Narvarte; T 7095 9727

 

Precios. Lleven 100 pesos y con eso la hacen. Lleven 200 y pueden echarse un taco árabe con queso, un tabule, un jocoque, unas cebollitas, un agua de jamaica, una michelada y la propina.~


Prices. 100 pesos will be enough. But with 200 pesos you can have an Arab taco with cheese, one tabule, one jocoque, baby onions, hibiscus water, a michelada and still tip the waiter.