El Ganzo

 

Fotografías cortesía de El Ganzo

Te da la bienvenida Willy Wonka. Un mural de este personaje de los 70’s es el primero entre las muchas paredes intervenidas que te encuentras dentro del hotel. Sus materiales, para esto, idóneos: cemento pulido, madera reciclada, infinitos muros blancos. ¿Qué significa cada uno? No lo sabemos (sin querer queriendo preferimos dejar intacto el misterio). Quizá son puertas a un mundo de colores, o tal vez sólo la representación artística de un personaje. De cualquier forma, la idea nos gusta, especialmente porque nos traslada a una dimensión fantástica. Su autor intelectual, fundador y propietario, Pablo Sánchez Navarro, lo define como un «epicentro para las artes culturales», ¿y qué puede ser más versátil que eso?

No se trata sólo de un espacio para generar arte, sino de ser parte de éste. Siempre lo vemos desde lejos, detrás de una vitrina o de una línea en el suelo que marca la distancia, separándonos. Pero aquí, en este hotel, está dentro del área en la que convives; coexistes con el arte, que además fue creado ahí mismo por artistas inspirados por ese aire costeño, el siseo de las palmeras y toda la cultura local. El Ganzo es un lugar vibrante que se abre para generar un diálogo e inter cambiar ideas, incluso con uno mismo. Esas coloridas y famosas huellas fueron plasmadas para tener una conversación con artistas como Pedro Reyes, Aldo Chaparro, José Dávila o Lourdes Villagómez, entre otros, bajo la curaduría de Luzma Moctezuma. Y bajo el sol que te invita a subir a la terraza y quedarte contemplando el horizonte junto a la alberca alargada que parece no tener fin.

Desde la entrada hasta la última de las 70 habitaciones que forman parte del edificio blanco, pulcro, minimalista, como una metáfora del lienzo que representa para los artistas residentes, el hotel es un espacio donde corren juntas las ideas y las corrientes de aire cálido y salado del mar. Nos asomamos desde el balcón, otra vez con la cara salpicada de brisa, y esta vez pudimos ver la isla que descansa en frente, tan lejos y tan cerca al mismo tiempo, y que hace las veces de club de playa; con camastros dirigidos hacia una de las pocas playas de la zona en las que uno puede chapotear.

Lo nuestro lo nuestro es la gastronomía, ya lo saben bien, pero aquí estábamos más interesados en todo lo demás. El estudio de grabación subterráneo nos causaba algo entre curiosidad, intriga y excitación; no estábamos seguros si era por nuestro tímido cantante interno, parte de ese niño interior que parecía haberse apoderado de nuestra persona, o si era pura admiración por las voces y talentos que ya habían pasado por ahí o que algún día lo harían. Algunos de los nombres que bailaban el son de nuestros pensamientos eran nuestras contemporáneas Natalia La Fourcade y Ximena Sariñana y los clásicos Café Tacuba, entre varios extranjeros, con Slash como su líder y Mark Rudin en los controles. A pesar del silencio que reinaba en ese momento, el lugar vibraba a un ritmo sabroso, distinto al resto de los espacios, como si se pudiesen escuchar los instrumentos ensayando o hablándose entre sí.

El Ganzo es un hotel enfocado al arte: tanto a los que disfrutamos de éste y su versatilidad, como para los artistas que buscan intervenir y dejar su huella libremente, en busca de comunicar su mensaje a quien quiera apreciarlo. Este espacio está en constante cambio, adaptándose a sus huéspedes y a este mundo en movimiento. Es un lugar para el arte. La música. Los artistas. Los colores y los contrastes. Para saborearse todo lo rico y lo sabroso que de por sí es el Mar de Cortés.


Hotel El Ganzo está en Tiburón s/n, La Playita, San José del Cabo. En los Cabos, Baja California Sur. Pueden reservar en www.elganzo.com o llamar al 104 9000