Comida y religión. Tomo 10

Comida y religión. Tomo 10

180.00

“Este pan es mi cuerpo; este vino es mi sangre.” En nuestro décimo volumen exploramos comida y religión: una relación inseparable.

Quantity:
Add To Cart
san-pascual-cocina

REZOS DE OCASIÓN

La tradición católica dicta lo siguiente: póngase usted el mandil, limpie y aparte los ingredientes; córtelos en julianas, cuadritos o trozos groseros, según sea el caso; prenda la estufa, coloque la sartén; vierta los ingredientes, así, sin ton ni son, y repita a continuación:

 

San Pascual San Pascualillo

Dedícame este ratito

Tú te encargas del caldillo

[o picadillo, cochinillo, pato laqueadillo]

Y yo me echo un vinillo [la cerveza no rima]

 

A veces resulta, otras no, porque hay recetas que merecen menos descaro y más sacrificio. En ésas también se invoca al santo patrono de las cocinas, pero con más respeto y ferviente devoción:

 

San Pascual Bailón [así, de usted]

Báilame en este fogón

Tú me das el sazón [aquí siempre es masculino]

Y yo te dedico un danzón

 

Y a lo dicho: un zapateado, una vuelta, mano alzada – con gracia–, y se entona una corta pero sentida melodía que acompañe cada paso. A veces resulta, a veces no. Por eso hay quienes rezan a otros santos, otras vírgenes, otros entes celestiales por cuya benevolencia infinita se cree –se espera– poder revertir toda torpeza, distracción o mala sazón, para dar gusto al convidado. Y entonces se entona:

 

San Damaso, que me salgan los pambazos

San Mateo, que nada sepa feo

Santa Maravilla, que se llenen con tortillas

San Benito, mantén en pie al cabrito

Jesús crucificado, que me alcance p’al mandado

Nuestra señora de las lajas, que no piquen las rajas

Santa Tomasa, que me salga bien la masa

Santa Génova de Torres, que levanten los turrones

San Macario el viejo, que no salga ni un pellejo

A todo el santoral, que se cuaje este tamal

 

Así, según el santo la rima, y casi siempre surte efecto. Después, en agradecimiento por la gracia concedida, se le dedica una linda pinturita donde se narre de grácil forma y con lujo de detalle –gráfico y literal–, la motivación que llevó al rezo, la puntual petición, el beneficiario, y el bondadoso resultado.

- IMENA LECHUGA