Astrofotografía: Planeta 2-GN Annona muricata

 

fotos y texto: Gabriel Lara Villegas

¿Quién dirige el universo? ¿Quién me escucha a mí? –Soleá Morente

Para que la vida tuviera lugar, era preciso un universo helado y solitario. –Charles Seife

Con motivo del sesenta aniversario del descubrimiento del planeta 2-GN, la Agencia Espacial Slem ha decidido publicar las primeras fotografías captadas por la sonda Kurosh | XVI. A continuación expongo brevemente la poca pero reveladora información que tenemos sobre este planeta.

Ubicado en el el brazo exterior de la Galaxia RA-86, el planeta 2-GN gira –aunque algunos investigadores prefieren el término oscila– alrededor de dos soles gemelos. Su órbita se ve alterada constantemente a causa del juego de la gravitación alrededor de la pareja solar. Las perturbaciones que causan encogen y amplían alternativamente la órbita de 2-GN. Un juego de coqueteos con la cegadora radiación y la helada oscuridad.

Hasta el instante previo al descubrimiento de 2-GN, la Ley de Koestler-Zeale de la Irregularidad Planetaria era impugnable. Pero un hallazgo no lo es realmente si no pone en duda cierta irrefutabilidad de nuestro conocimiento. [Nota 1]

La Ley de Koestler-Zeale fue aplastada por la siniestra uniformidad del recién descubierto 2-GN. El acomodamiento por hileras de sus volcanes –organizados por estaturas y en un orden binario que alterna estructuras volcánicas activas e inactivas– le ha roto la cabeza a más de un investigador. Desconcertados por esta orografía temible, algunos divulgadores –entre ellos el Dr. Colorado-31– han sugerido traer de vuelta ese terminajo de las ciencias primigenias llamado diseño inteligente.

Pero la sorpresa no termina ahí. Apenas quince meses después de la primera expedición, un grupo del Instituto Vulcanológico Ajusco, liderado por el profesor Arrubarrena-6, descubrió que el sistema volcánico de 2-GN alterna, de acuerdo a sus órbitas, la actividad o inactividad de cada chimenea volcánica. Esto significa que un volcán inactivo se tornará activo al cabo de veintisiete meses y catorce días, que es la duración de la órbita de 2-GN, e inactivo después del mismo intervalo. El cambio no es notorio para el impaciente ojo humano, pero es repentino y fascinante en la escala cósmica y divina. [Nota 2]

Así que los volcanes de 2-GN alternan su actividad en un lapso de 27 meses y 14 días. Entonces los V-Cero (inactivos) adquieren el estatus de V-Uno (activos) y viceversa. Recuerda un poco a los antiguos programas de Luces Navideñas, descubiertas por los magníficos robots de la Universidad Palestina de Información Arqueológica.

La alternancia volcánica de 2-GN llevó al profesor Arrubarrena-6 y su equipo a imaginar complejas teorías sobre la estructura interna del planeta. La más arriesgada y célebre de ellas resultó ser también la correcta: el cuerpo de 2-GN oculta una suerte de sistema de drenaje geológico que asigna un caño de magma a cada cono volcánico, conectando así las chimeneas con un centro ígneo rotador que, al cambiar de posición, facilita o bloquea las diferentes salidas ígneas. Las veintidós misiones enviadas a lo largo de los últimos quince años no han hecho sino comprobar los supuestos del Instituto Ajusco.

Gracias a las observaciones de este bosque de fuegos vivos, el Instituto ha aventurado el curioso concepto de PIGA: Principio de Inquietud Geológica Planetaria. Puesto de manera sucinta, [Nota 3] el PIGA entiende la expansión del universo como una función de los planetas y no al revés. Un artículo de las profesoras de matemáticas Kessler-8 y Disterhof-17 expone lo siguiente:

En los resultados arrojados por nuestro modelo, el universo es producto de una serie de acuerdos y vacilaciones entre los planetas, una gigantesca red de escenas que se nutren de las descomunales actividades internas de cada cuerpo celeste carente de luz propia. El primer y principal acuerdo planetario es éste: la creación de uno o varios soles y la necesidad de orbitar en torno suyo.

Para la gran mayoría no ha sido fácil digerir este modelo, esta cosmovisión, pero menos fácil ha sido para la comunidad científica tratar de refutarlo. De refutar que 2-GN sea quizá la primera prueba de una vida literalmente interplanetaria.~

 
guanabanoir-7-min copy.jpg
 

Notas

1. Hoy, gracias a las tomografías de radiación cerebral oscura diseñadas por la Dra. Eagle Wu hace nueve décadas, sabemos el conocimiento no es sino una función de la imaginación prosencefálica.

2. He jugado desde mi no tan tierna infancia con la idea de un universo sin dios; el planeta 2-GN ha logrado convencerme de que Un-Ser-Superior existe. Pero asumir, como hicieron los pensadores primitivos, que los humanos somos parte de la creación divina me parece irresponsable y carente de rigor científico.

3. Aunque los lectores pueden consultar la base de datos de 816 Yottabytes de la Agencia Espacial Slem.