Menos muros y más tacos

 

por Ricardo López Cordero

Mando Rayo es el embajador más importante que tienen los tacos al norte del Río Bravo. I’ll be happy to talk tacos with you, me respondió cuando le escribí para pedirle una entrevista que terminó siendo una conversación bilingüe y pocha, arrastrada como una carreta por su genial patois fronterizo. Con la representante estatal Gina Hinojosa, Rayo escribió una iniciativa que, de ser aprobada por el Congreso de Texas, convertirá al taco en la comida oficial del estado. “Todo mundo ve a los cowboys y el barbecue, pero Texas es más que eso”, dice. “Hay muchas más historias y están representadas por el taco.” 

Breakfast tacos en Tacodeli © cchou03 / instagram

Breakfast tacos en Tacodeli © cchou03 / instagram

En la mente del mexicano más o menos fifí caben varias versiones de Texas. Los acercamientos son distintos, pero el destino es igual. Pasamos veranos en campamentos a las afueras de San Antonio; fuimos en viajes de tres días a los malls de Houston con maletas que estaban llenas sólo de maletas; y ahora que somos urbanos-ciudadanos-del-mundo viajamos a los festivales y grandes premios de Austin. Para mí Texas siempre estará condensada en el vaquero suburbano que vi en un outlet, portando orgulloso una camiseta que decía Texas is bigger than France. Eran los años de la invasión a Irak, de la que Francia no quiso ser parte. La única vez que he estado ante un juez fue en Goliad, donde nació el general Ignacio Zaragoza en 1829, cuando Texas era mexicana, y donde la corte acepta American Express para pagar las multas por exceso de velocidad. 

“Ándale”, exclama Mando con una carcajada, cada vez que relleno una de sus frases con una palabra en castellano. Nació en El Paso, al otro lado de la frontera de Juárez, Chihuahua, de donde es su madre. Dice que a cada rato le hablan periodistas estadounidenses porque los tacos se han convertido en un trendy food y él siempre responde que no se inventaron el año pasado ni se descubrieron en Nueva York. “El taco estaba aquí antes que el estado de Texas”, explica. “Es una comida que viene de generaciones.” 

Más breakfast tacos © presentcompanyhtx / instagram

Más breakfast tacos © presentcompanyhtx / instagram

“Se cree que nuestro estado es el lugar que vio nacer al taco de desayuno”, dice la iniciativa de Rayo y la asambleísta Hinojosa. Si la vota la mayoría de los representantes texanos, el Congreso tendría que emitir algo así: “Se resuelve que la 85 Legislatura del Estado de Texas designa a los tacos como la comida oficial de Texas.” El estado ya tiene un chile oficial (jalapeño), una fruta (toronja) y un platillo (chili con carne), pero no una comida. La iniciativa no es agresiva. No se trata de oficializar al taco por encima de los demás. “Subir el taco sin bajar a los demás. Para hacer un potluck de Texas. Poner todos pa que todo mundo coma”, dice Rayo. 

El Centro Demográfico de Texas proyecta que para el año 2050 más del 40 por ciento de los 47 millones de texanos que habrá serán hispánicos. Yo apostaría que más de 40 millones de todos los texanos serán aficionados al taco, en todas sus versiones. “El taco es un canvas”, dice Rayo. “Es reconocer la comida de la gente que está aquí. En Texas hay mexicanos, hay tejanos, hay latinos, pero también hay americanos y todo el mundo está comiendo tacos.”

Mando no le hace el feo a nada que esté envuelto en una tortilla. The warm embrace of a tortilla, corrige, justo antes de exponer las características fundamentales que ve en un taco. “The Holy Trinity es la tortilla, la salsa y lo que va dentro.” Recuerda pasar días enteros con su madre, tías y abuelas en la cocina. Le hacían tacos de carnitas, de asada y tacos dorados rellenos de papa. No está peleado con los hard shells, siempre y cuando sean caseros o de un restaurante tex-mex. Le gustan los breakfast tacos de huevo con chorizo, y los menos tradicionales, llenos de pulpo o guisados del sudeste asiático. 

“Lo que yo quiero hacer es unir a la gente de Texas para que todos apoyemos la iniciativa”, explica Rayo. “El taco es simple, pero representa mucho.” Estoy de acuerdo: los símbolos importan. Por eso espero llamarlo pa atrás pronto para celebrar que su proyecto ha convencido a los asambleístas texanos.~