Eres lo mejor que me pasó

 

por Alonso Ruvalcaba

de mi rancho a tu cocina

La nostalgia es un burdo pasatiempo. Imaginar que las abuelas saben más o lo hacían mejor es desconocer voluntariamente la idea de progreso, que es parte esencial del aprendizaje. Ver en la cocina casera, familiar o de tradición oral un pilar que no debemos tirar o siquiera sacudir no sólo es conservadurismo: es una negación misma de la ingeniería humana, de nuestra capacidad de pararnos encima de quienes nos precedieron y tomar sus técnicas y sumarlas a otras y avanzar hacia su perfeccionamiento. (En cocina, nada llega a perfeccionarse: todas las soluciones pueden crear nuevos problemas. Pero se avanza.) Yo no soy nostálgico y la verdad ninguna tradición me interesa salvo como parte de la maquinaria de la inteligencia.

Y sin embargo.

Sin embargo de pronto pasa algo, de pronto aparece una presencia completamente inesperada, y te sacude medularmente. Eso me pasó anoche, cuando me apareció un video del canal ‘De mi rancho a tu cocina’ entre late shows, trumpismos, mañaneras y cualquier otra cosa insensata que me avienta el algoritmo de youtube. La imagen en el cuadrito parecía de una cocina usada largamente, tiznada, útil. Le di play. La cocinera, cuyo nombre es Ángela, es lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo. Su maestría es conmovedora, generosa, casi distraída. Iba a decir aplastante pero no, es falso: no te aplasta, aunque es enorme, sino que se sienta frente a ti o a un lado tuyo. No viene a enseñarte –aunque ya quisiera quien sea aprender a amasar así en un metate– sino a darte de comer. Dice: pasa, Alonso, ven, ten un poco de arroz o una tortilla, come tu bisted. Es un lugar feliz esa cocina. 

(Ya sé que no me pasó a mí la señora Ángela. Primero, porque nadie le pasa a nadie; segundo, porque el primer video de su canal es del 20 de agosto, 2019, y hoy, 8 de octubre, ya tiene millón trescientos mil suscriptores: en todo caso, sucedió y acaso muchísima gente ha sentido que le pasó personalmente; tercero, porque no pienso encariñarme. Me niego. Si no, cuando la máquina de destrucción masiva y contenido pagado que son youtube y sus comentarios termine por hacer pedazos este canal, yo ya no voy a poder conmigo y voy a ponerme a llorar y voy a mandar todo a la chingada.)

Ahora, vean esto también. En serio esto es muy bello: