El peso de estar vivo

 
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31 de diciembre, 2014. Peso doscientos ocho kilos.

Ésas son las palabras que más trabajo me ha costado escribir en la vida. Nadie más sabe la cifra. Ni mi esposa ni mi doctor ni mis mejores amigos. Es como si estuviera confesando un crimen. En Estados Unidos un hombre promedio pesa 88 kilos. Yo soy dos de ésos más un chavito de diez años. Soy el humano más grande que la mayoría de la gente que me conoce conoce o conocerá.

Para el gobierno obesidad es un índice de masa corporal de 30 o más. El mío es de 60.7. Mis camisas son talla XXXXXXL, que en las tiendas de tallas extras abrevian así: 6X. Mido uno ochenta y cinco, y mi cintura tiene 152 centímetros: soy casi una esfera.

Ésos son los números.

Y lo que sigue es lo que siento.”

Así comienza este ensayo brutal de Tommy Tomlinson sobre ser gordo en Estados Unidos en el siglo XXI. Hay de todo ahí: humor, dolor, desesperación, esperanza, comida, privación y un corazón doblemente enorme. Lo adaptamos de The Elephant in the Room: One Fat Man’s Quest to Get Smaller in a Growing America (Simon & Schuster, 2019), un libro que ya apunta a acomodarse entre nuestros favoritos en lo que toca a comida este año. Y estamos apenas a medio enero. Cómprenselo pero ya. Y prepárense para llorar

En cosas que no hacen llorar: ¡torta de lechón! Es cumpleaños de nuestra colaboradora Yuls Suárez, y se lo autocelebra en su nueva entrega de #Entre2Panes. De regalo, se trajo una receta de torta de lechón empezando desde el pan. Les va a tomar un rato, como se imaginarán, pero es eso o agarrar un avión a la península yucateca y probar el entrepán en alguna de estas torterías:

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  1. Nuevo San Fernando (Mérida)

  2. Russel (Cancún)

  3. La Lupita (Mérida)

  4. La Roka (Mérida) 

  5. El Chel (Progreso)

Hay otras cosas que ver en nuestro sitio. Una petición muy seria al modernismo culinario, por ejemplo; una compilación de dieciocho mudanzas (hola y adiós); una consideración sobre esa cosa tal vez indeseable pero ineludible: el menú de niños. Paseen por ahí. Súmense a nuestras redes, que son las que compartimos todos: twitter, facebook e instagram. Forwardéenle este boletín a quien crean que puede interesarle (¿a quién podría no interesarle una torta de lechón, acaso la comida perfecta?). Si quieren darse un tiempito, pueden borrarse de nuestra lista aquí. Si no, pues acá nos vemos la próxima semana.

Y tengan unos dorilocos para la tristeza.~ 

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