Una censura

 
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Por supuesto en todo censor hay una fascinación por lo censurado. Alfonso Martínez de Toledo (1398-1470), Arcipreste de Talavera, escribe sobre la gula, el quinto pecado mortal, y en lo que condena estos yantares –todas estas comidas a las que el glotón debe decir adiós porque las ama o es amado por ellas– parece cantar una canción de amor y despedida a un cuerno de abundancia comestible; una canción en que, tras un día de alimentación delirante, no queda sino coger (“conviene… luxuria cometer”). Lean dos veces este texto: la primera, déjense llevar por su música extraordinaria; la segunda, traten de descifrar su preciosa ortografía del siglo XV.

El quinto pecado mortal es gula. Deste non se puede escusar el que ama o es amado de muchos esçesivos comeres e beveres en yantares, cenas e plazeres con sus coamantes, comiendo e beviendo ultra mesura; que allí non ay rienda en comprar capones, perdizes, gallinas, pollos, cavritos, ansarones –carnero e vaca para los labradores–, vino blanco e tinto, ¡el agua vaya por el río!, frutas de diversas guisas, vengan do quiera, cuesten lo que costaren. En la primavera barrines, guindas, çeruelas, alvérchigas, figos, bevras, duraznos, melones, peras vinosas e de la Vera, mançanas xabíes, romíes, granadas dulçes e agradulçes e azedas, figo doñengal e uva moscatel; non olvidando en el invierno torreznos de toçino asados con vino e açúcar sobreraído, longanizas confeçionadas con espeçias, gengivre e clavos de girofre, mantecadas sobredoradas con açúcar, perdizes e vino pardillo, con el buen vino cocho a las mañanas, y ¡ándame alegre, plégame e plegarte he, que la ropa es corta, pues a las iglesias imos! Aquí veréis con este tal los sentidos trocar, las voluntades correr, el seso desvariar, el entendimiento descorrer: alegría, plazer, guasajado, e vía después a llorar. Pues a la noche confites de açúcar, çitronas, estuches, çiliatre, matafalúa confita, e piñonada, alosas e tortas de açúcar, e otras maneras de preciosas viandas que dan apetito a mucho comer e bever más de su derecho. Pues, aguas rosadas e de azahar almizcadas, avundançia sin duelo, safumadoras preçiosas sevillanas, catalanas, e compuestas de benjuí, estorach, linum, áloe, lácdauno, con carbón de sauze fechas como candelillas para quemar; solazes, çenas, armuerzos e yantares por do el comer e bever más de derecho non se puede escusar. Por ende conviene después de mucho comer e de mucho bever muchas diversas e preçiosas viandas luxuria cometer. E de todo esto el desordenado amor causa fue. Pues verás cómo el que ama, amando, gula por fuerça ha de cometer.~