Al este de la costa este

 

por Eduardo Nakatani

Eduardo Nakatani es cocinero y, como debe ser, un gran glotón. Su proyecto actual es Chiles de Mundo, que elabora las salsas Nakanoke & Sons. Su pasión es la cocina asiática –esa cosa enorme, tal vez indefinible–. Desayuna, come y cena con el frasco de soya a un lado. (Ustedes deberían hacerlo también). Además, se conoce al dedillo el lado asiático de la ciudad de Nueva York. ¿Y dónde más, que no sea Tokio, se puede comer así? Vamos.

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Empecemos por el desayuno. Sin duda, para desayunar cantonés, Big Wong King en Chinatown. Amo caminar por Chinatown. Es como mi mercado. Si eres observador te darás cuenta de que por ahí pasan infinidad de personas que no necesariamente buscan ingredientes asiáticos sino ingredientes fresquísimos. Si son muy aventurados pueden probar durio fresco –fruta famosa por su olor–. Los más refinados pueden traerse unas latas de abulón en salsa XO. Más para la mañana: Okonomi, en Brooklyn, que es como desayunar en una prístina mañana por el camino que te llevará hasta el Kiomizu-dera en Kioto. Otro, que no es asiático pero si no lo menciono es falta de educación, es Russ & Daughters Café.

Okonomi; foto: @okonomi

Okonomi; foto: @okonomi

Es difícil elegir a la hora del almuerzo. Últimamente hemos pasado mucho tiempo recorriendo East Village. Vayan a Soba Koh (fideos japoneses de trigo sarraceno), al Noodle Bar o el Säam Bar de Momofuku, a Oiji por comida coreana contemporánea o Tuome para una comida colmada de inspiración asiática. Babu Ji ahora me tiene embelesado, pero Mission Chinese Food tiene mi corazón. Mi tipo de fideo favorito es el udon, y TsuruTonTan tiene desde lo más tradicional hasta carbonara udon.

Oiji; foto: www.oiji.com

Oiji; foto: www.oiji.com

Yo no tomo mucho café, pero sí té. Y si andan buscando un lugarcito agradable para chambear, Té Company me parece un lugar encantador. Un té oolong Frozen Summit’ y un chocolate cake al vapor y no van a querer salir nunca de ahí.

Pero salgan, porque hay que matar el hambre de las seis de la tarde también. Hay montones de cosas con las que hacerlo en esta ciudad. A nosotros nos encanta hacerlo con unos cangrejos dulces de la tienda de botanas Aji Ichiban en el número 37 de Mott St.

Aji Ichiban; foto: www.seriouseats.com

Aji Ichiban; foto: www.seriouseats.com

Ahora que si quieren cenar a todo lujo para mí, sin duda alguna, hay que con Masayoshi Takayama en el restaurante Masa. Hay muchos elementos sublimes cuando uno va a un lugar serio a ponerse en las manos del chef, en un menú omakase. Es muy impresionante cómo, con una mirada rápida, el chef ya sabe cuál es el tipo de cerámica que acostumbras, cómo prefieres que te sea servido el sake, en pocas palabras, como complacerte absolutamente. El aroma de la barra de una sola pieza de hinoki también es impresionante. Saliendo de Masa, váyanse al Lumos Bar a tomar cocteles a base de baijiu, el licor de sorgo de China. Y como al salir de Lumos les va a dar hambre, caigan a Takashi por un grandma’s spicy ramen. (Pueden regresar al día siguiente para deleitarse con un yakiniku bárbaro.)

Masa; foto: www.masanyc.com

Masa; foto: www.masanyc.com

Y anoten estos otros buenos lugares para visitar: Uncle Boons (que es cantina tai), Fung Tu (cocina china contemporánea), An Choi (vietnamita), Nakamura (ramen imperdible), Chomp Chomp (comida callejera singapurense), Xi’an Famous Foods (fideos estilo Xi’an, China) y Hirohisa (cocina de la región de Echizen en Japón).~


Eduardo Nakatani nos hizo una receta de avocado toast con una de sus salsas. Hágansela hoy.