El Dragón

 
menu_09222016-pato pekin 01.JPG

Mejor pato rostizado, mejor hotpot, mejor borrachera sinológica


El Dragón es un restaurante de la Zona Rosa, y en el centro de ese restaurante se encuentra un pato de Pekín. Es, probablemente, el mejor platillo de pato que hay o ha habido en la ciudad. (Exageramos, pero sólo un poco.) Sus cocineros han llevado su práctica a un grado sinológico de destreza. Dejan al animal colgado, crudo, para que madure; lo rostizan en un horno/chimenea de leña frutal (¿manzano?) en dos sesiones: la primera de cocción, tras la cual se vuelve a colgar, ahora inmediatamente afuera de la chimenea, la segunda de laqueamiento y terminado, que deja la piel color whisky o caramelo; lo cortan en la mesa, magistralmente, y acomodan las piezas en un plato con la forma que el ave tuvo mientras vivió. El comensal debe tomar una tortilla blanca, delgadísima, calentada al vapor, colocarle un poco de carne, un poco de piel crujiente, salsa de ciruela y de chile, dos tipos de pepino (encurtido y crudo), cebollín; debe adoptar un aire grave y comerse ese taco; pensar en ese taco como un homenaje elegiaco al ave que perdió su vida para acabar en un menú. Ah, los sábados a partir de las 12 El Dragón se vuelve bufet, con grandes ollas para poner al centro de la mesa y cocer lo que sea en ellas: mariscos, peces, puercos, mientras uno deja avanzar los vodkas o algún asiático licor hasta obnubilar por completo las neuronas. Nadie sale en dos pies de aquí.


Hamburgo 70, Juárez; T 5525 2466

 

💰💰 Precios. ¿La mala? Un pato de Pekín, dos copas de vino y un agua mineral les van a salir en 1200 pesos ya con la propina. ¿La buena? Les alcanzará para comer ahí, para llevar a la casa y darles a los perros y para hacer un buen caldo. (Cubran la carcasa con agua, échenle cebollines y un trozo de jengibre.)~


menu_09222016-pato pekin 03.jpg